Cuando la química es correcta, los papás hacen contribuciones al bienestar de sus hijas en casi todas las dimensiones de la vida. A continuación presentamos un breve resumen de algunas conclusiones relacionadas al tema. Cuando lo lea, se dará cuenta de nuevo por qué importan los papás:
- Las hijas cuyos padres proveen cariño y control logran mayor éxito académico.
- Las hijas que están unidas a sus padres muestran menos ansiedad y comportamiento de retraimiento.
- La conexión a sus padres es el factor número uno para prevenir que las hijas tengan relaciones sexuales prematrimoniales y que usen drogas ilícitas y alcohol.
- Las hijas que creen que sus padres las aman tienen muchos menos intentos de suicidio y menos casos de no estar satisfechas con sus cuerpos, de depresión, abuso de sustancias químicas y peso no saludable.
- Las hijas que tienen padres que están involucrados en sus vidas tienen el doble de posibilidades de permanecer en sus escuelas.
- Las hijas que tienen padres o personas que representan a un padre se sienten más protegidas, tienen más probabilidades de intentar asistir a la universidad y menos probabilidades de abandonar sus estudios universitarios.
- Las hijas cuyos padres se divorcian o se separan antes de que ellas lleguen a los veintiún años de edad tienden a tener un promedio de vida cuatro años menor.
- Las hijas que tienen buenos padres tienen menos probabilidades de buscar atención masculina pavoneándose.
- Las hijas que viven con su madre y su padre (al contrario de las que viven con su madre solamente) tienen significativamente menos retrasos de crecimiento y desarrollo, y menos desórdenes de aprendizaje, discapacidades emocionales y problemas de comportamiento.
- Las hijas que viven solamente con su madre tienen considerablemente menos habilidad para controlar sus impulsos y demorar la gratificación, y tienen un sentido de conciencia más débil en lo que respecta al bien y al mal.
- Tanto los varones como las niñas tienen mejores resultados académicos si los padres establecen reglas y les demuestran afecto.
Los investigadores han observado que las mujeres que tenían una buena relación con sus padres durante la infancia tienden a ser atraídas a hombres que tienen facciones similares. Algunas hijas mayores tienen esposos que físicamente se parecen notablemente a sus papás.
La relación entre los dos sexos (las niñas con los papás y los varones con las mamás) es un factor altamente significativo, para mejor o para peor, en todas las futuras relaciones románticas.
Da miedo, ¿no es verdad? Es por eso que un padre y una madre buenos son tesoros.
James Dobson, Cómo Criar a las Hijas, Tyndale House.
James Dobson, Cómo Criar a las Hijas, Tyndale House.